Intoxicación por Cannabis

A raíz de esta entrada, y antes de pasar a la parte técnica del tema repesco una «anécdota» que contaba en mi blog personal, allá por Noviembre de 2011 y viene muy al caso. En aquella ocasión, durante una guardia de Domingo, llegaban tres adolescentes a la clínica en la que trabajaba por aquel entonces:

Nada más abrí la puerta, depositaron un perro, bóxer cachorro, en el mostrador diciendo:

Míralo, si parece «colocao». Al pobre le temblaba la cabeza y tenía espasmos.

Uno de ellos se adelantó: «Directamente te voy a decir que no tengo ni un duro. Además, ¿Me vas a cobrar para decirme que se comió un porro?«

Yo: Ah, así que es eso lo que se comió.

Chico: No… Si… Bueno, yo que sé. Eso me lo tendrás que decir tú.

Yo: No, tú eres el que me tiene que decir lo que comió, y entonces yo le pondré un tratamiento en consecuencia.

Chico: ¡Que disgusto se van a llevar mis hijos como se muera!

Disgusto es que tengas hijos y no tengas ni para pagarle una consulta al perro pero si para comprar porros. Pensé yo.

Recuerdo esta anécdota porque me parece muy interesante con el fin de aclarar que los Veterinarios NO hacemos análisis Toxicológicos a los perros, por lo menos no así de buenas a primeras en la clínica, si sería posible remitir la muestra a un laboratorio y descubrir si efectivamente había ingerido la droga, pero este es un procedimiento largo (de días) y costoso, por lo que carece de sentido si lo que se quiere es actuar con rapidez para salvar, de ser posible, la vida del animal.

Con esto vengo a decir, algo que me parece MUY importante a la hora de salvar vidas de animales, que parece básico, pero que no siempre es así, SED SINCEROS con vuestro Veterinario. El no va a juzgaros por consumir drogas (o sí, pero probablemente se guardará su opinión pues no es asunto suyo), ni va a llamar a la policía ni poneros una denuncia. A él/ella lo que le importa es la salud de vuestra mascota. Y si os pregunta que comió, cuanto, donde y como, no será porque le interesen vuestros hábitos de consumo, si no porque toda esta información es CRUCIAL para saber como actuar, conocer ante que caso se encuentra y poner el tratamiento oportuno y cuanto antes ( no esperando al resultado de un análisis). Por ello es importante darle toda cuanta información sea posible, no es el momento de sentirse avergonzado o ponerse a la defensiva y dar rodeos, la vida de tu mascota esta en juego, se sincero/a.

Vamos al tema que nos ocupa, la Intoxicación por Cannabis, también llamado María, Marihuana, hierba, hachís, cáñamo indio o porro. Todas sus partes (hojas, tallos y capullos de las flores) contienen tetrahidrocannabinol (THC) y compuestos relacionados.

Las concentraciones de THC varían dependiendo de la variedad de la planta, las partes (las flores hembra tienen concentraciones más elevadas), el procesamiento, el sexo y las condiciones de cultivo.

La DL (dosis letal) para perros es >3 g/kg. de peso corporal. Es un dato MUY a tener en cuenta puesto que un cachorro o um perro de raza pequeña, que pesase 2-3 Kg. podría morir por consumir 6-9 gramos. Esto hablando de dosis letal, los síntomas y efectos de la Intoxicación podrían aparecer a dosis mucho menores. La exposición de animales de compañía generalmente es por acceso accidental en el hogar bien en caso de pacientes con cáncer que la utilizan de manera terapeutica o bien por su tenencia ilegal con fines recreativos. Los animales de compañía, principalmente perros, presentan dificultad para coordinar los movimientos (Ataxia), pupilas dilatadas, aspecto deprimido, elevación o disminución de la frecuencia cardíaca (taquicardia o bradicardia), salivación, hiperexcitabilidad, temblores e hipotermia. La muerte se produce cuando los centros reguladores vitales del SNC están gravemente deprimidos.

Lo ideal, si se actúa a tiempo, sería iniciar el tratamiento provocando el vómito del animal, lo cual es bastante complicado de conseguir, puesto que el efecto de los eméticos (medicamentos para provocar el vómito) está muy limitado por el efecto antiemético de la droga. El tratamiento de elección sería el uso del Carbón Activado. Es un polvo administrado por boca que se utiliza para el tratamiento de muchas Intoxicaciones pues es absorbente y secuestra un gran número de sustancias químicas, entre ellas los tóxicos, quedando retenidos y anulando por tanto su acción. Esto seguido de la administración de catárticos salinos que ayudan a un rápido y completo vaciado intestinal, eliminado así cuando antes el carbón activado con el tóxico retenido. En animales muy afectados, podría ser necesario el uso de estimulantes (cardíacos y respiratorios) junto con terapia de apoyo. La recuperación sería lenta en el mejor de los casos.

Iria Bellas. Licenciada en Veterinaria.

Fuente: Manual Merck de Veterinaria

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