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Alimentación de un polluelo de gaviota

El pasa02do Sábado, estábamos tomando algo en la terraza de un pueblo costero cuando, de lo alto cayó una cría de gaviota (suponemos que de un nido en lo alto de algún edificio). Mi primer impulso fue levantarme a cogerla. Era muy pequeñita, cabía perfectamente en mi mano, por lo que imaginé que no tendría más que unos pocos días. No tenía sangre ni heridas aparentes aunque el impacto había sido tremendo. Estaba muy atontada, eso sí, y se caía dando vueltas sobre sí misma. Con una temperatura de más de 30º y sola en una calle llena de bares y gente no tenía muchas posibilidades, por lo que decidí llevármela para cuidarla y alimentarla hasta que se repusiera.

Cinco días después, me decido a escribir una entrada, más personal de lo habitual, puesto que en estos días alimentándola busqué en Internet, sugerencias de alimentos para crías de gaviota y, para mi sorpresa, no hay prácticamente nada, más que información errónea y poco útil. Cosa rara, pues hoy en día encuentras abundante información (más o menos fiable) sobre casi todo y puedes aprender como alimentar todo tipo de pájaros y animales salvajes. Pero según parece las gaviotas, y sobre todo las crías, no interesan demasiado. Por ello vengo a explicar un poco como la alimenté estos días pues, seguramente, no seré ni la primera ni la última persona que se encuentra una pequeña y hambrienta gaviotita e igual a alguien puede resultar útil.

01La gaviota fue bautizada como Audi Mercebes (si, Merecebes), por mi hija de dos años, Sabela y su primo Xalo, de tres, al que (como imagináis) le encantan los coches, aunque no acaba de atinar con los nombres. En realidad Sabela, que no sabe muy bien de que va el tema, le llama Odri Percebes. Sea como fuere, el polluelo acabó bajo el mismo techo que un perro, mestizo, pero con un enorme instinto cazador (de madre Setter), podéis imaginar el panorama.

Las gaviotas son omnívoras, comiendo todo aquello mínimamente comestible; insectos, peces, pájaros pequeños, huevos… Por lo que, tras descartar, por engorroso, el ponerme a batir carne y pescados variados (las madres regurgitan para sus polluelos comida parcialmente digerida), decidí que la opción más cómoda y nutritiva sería comida húmeda para gatos. Perfectamente valdría también la de perros, pero los gustos alimenticios de las gaviotas, quizá sean más similares a los del gato, y las latas de comida para estos suelen llevar pescado, por lo que me pareció lo más oportuno, así que empecé con paté de atún. El paté es húmedo y pastoso, por lo que es fácil de adminsitrar y digerir. Si el pájaro está débil o no sabe comer por si mismo, puede incluso meterse en una jeringuilla (solo o mezclado con agua) y administrarse directamente en la boca. En este caso no fue necesario pues lo picaba directamente de mi dedo o de una cucharilla primero, y de un platito después. Lo mismo con el agua (o suero si fuese necesario), una jeringuilla si no bebe sola, esta enseguida aprendió a beber de un cuenquecito. Después, como afortunadamente comida en lata tengo en abundancia, fui variando de texturas y sabores, pasando del atún al pollo o a la ternera y del paté a las albóndigas, algo más duras. También le di algo de pollo en cachitos muy pequeños y huevo crudo (pues las gaviotas suelen robar y comer huevos de otras aves). El siguiente paso hubiera sido empezar a ofrecerle pienso para gatos bien humedecido.

Y digo hubiera sido, porque hoy, después de cinco días cuidándola, me despedí de ella. Su estado general mejoró muy rápido, comía y bebía bien y estaba cada vez más activa. Por lo que, como un piso de 50 metros cuadrados, con niña de dos años y perro cazador no es lugar para criar a una gaviota, que inevitablemente necesita espacio para moverse, aprender a volar, a alimentarse por si misma y a relacionarse con otros de su especie, hoy decidí llevarla a un centro de recuperación de animales salvajes. En mi caso, por cercanía, la llevé al centro de recuperación de Oleiros, donde el trato fue excelente y la recibieron con los brazos abiertos. Me informaron de como seguirían criándola en el centro, con más gaviotas, hasta soltarla dentro de un mes aproximadamente. También me comentó que suelen adaptarse perfectamente al medio una vez liberadas. Por lo que con un poco (bastante, para que engañarnos) de pena, me despedí de Audi, quedándome con la nueva y gratificante experiencia de cuidar y alimentar una pequeña gaviota desamparada y habiendo aprendido algo más sobre el mundo animal.

A Sabela le costó algo más entenderlo pues “Mamá, yo pensé que se quedaría con nosotros para siempre”, y poco antes de irnos, la encontré agachada frente a la caja, acariciándola y diciendo: “Hasta pronto Audi, ya nos veremos cuando vaya a la playa”.

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Categoría: Aves
  • mario golle comentó:

    estimados lectores
    estamos en las mismas,tenemos un polluelo de gaviota el cual ya esta emplumando fue recogido de la calle media entre alas 10cm ahora tiene una superficie alar de casi 35cm con cañones de plumas,alimentacion y baños diarios esta muy bien de salud ,se ira cuando pueda volar

  • Siri comentó:

    Hola, yo acabo de encontrar una en Oviedo. La he traido para casa, ya tiene plumas, pero quizá no sepa volar todavía. Estoy pensando en alimentarla unos días y luego soltarla.

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